Guía para seguir en directo los desfiles de la Semana de la Moda de París Primavera-Verano 2027
La Semana de la Moda de París vuelve a escena del 28 de septiembre al 6 de octubre de 2026, y según la agenda publicada por Sortir à Paris, prácticamente cada casa con pedigree ofrece su propio streaming oficial.

El Prêt-à-Porter Femenino Primavera-Verano 2027 se retransmite en directo desde las webs y redes de las propias firmas: Dior abre el fuego a las 14:30 del lunes, Saint Laurent cierra esa primera jornada a las 21:00, y la maquinaria no se detiene hasta el lunes siguiente con Louis Vuitton.
Traducido al lenguaje terrenal: ya no hace falta colarse en la primera fila ni soltar mil euros por un placeur para ver un desfile. Ni siquiera hace falta estar en París. Basta con un sofá, una conexión decente y la disciplina de un jubilado frente al teletexto. Otra cosa es que eso baste para entender lo que pasa en la pasarela.
El calendario como mapa, no como lista de la compra
La programación digital es densa y, bien mirada, bastante elocuente. Lunes 28: Dior, Margiela y Saint Laurent. Martes 29: Courrèges, Balmain, Stella McCartney y Acne Studios. Miércoles 30: Chloé, Balenciaga, Rick Owens, Schiaparelli e Isabel Marant. Jueves 1 de octubre: Loewe, Issey Miyake, Casablanca, Givenchy, Yohji Yamamoto y Victoria Beckham. Viernes 2: Céline, Vivienne Westwood, Hermès —película a las 18:00—, Elie Saab y Ann Demeulemeester. Sábado 3: Lacoste, Miu Miu, Valentino, Zomer y Jean-Paul Gaultier. Domingo 4: Sacai, Shiatzy Chen, Gabriela Hearst, Zimmermann, Kiko Kostadinov y Chanel, que revela su película a las 21:00. Lunes 5: Pierre Cardin y Louis Vuitton cierran el ciclo.
Lo revelador no es la lista, sino el envoltorio. Cada retransmisión es ya una declaración estética: encuadre, duración, ese instante previo a que se enciendan las luces. Algunas casas siguen fieles al pase filmado en directo; otras han convertido el streaming en una pieza autónoma, un cortometraje que se revela a una hora concreta —Hermès y Chanel son las más teatrales en este gesto—. El streaming ha dejado de ser un trámite para convertirse en otro capítulo del relato de marca. Lo que se ve en pantalla también comunica.
Qué mirar (y, sobre todo, qué dejar de mirar)
Aquí conviene aplicar bisturí. El desfile como evento compite hoy contra TikTok, contra los resúmenes de treinta segundos, contra la story que te destripa la colección antes de terminar el primer look. Y esa presión explica la proliferación de provocaciones de saldo, celebrities sembradas en sitios estratégicos y cameos que nadie ha pedido. Ruido de fondo.
Mi consejo práctico: ignora el front row y la banda sonora los primeros treinta segundos. Concéntrate en la sastrería, en cómo se comportan las telas cuando el modelo gira, en si las proporciones obedecen a una idea o solo a la óptica del móvil. Las colecciones que aguantan ese escrutinio son las que sobrevivirán al scroll. Las demás serán ruido en seis meses.
El eco en España: Madrid como espejo
No todo queda en el Sena. Según la Cadena SER, la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid acaba de cerrar más de sesenta desfiles con propuestas de Palomo, Pedro del Hierro, Eduardo Navarrete, Elena Rhoner o Avellaneda, algunos en escenarios tan poco convencionales como La Rosaleda o el Invernadero de Legazpi. Mientras tanto, Madrid Secreto anuncia que la plaza de Callao se viste de gala para retransmitir los desfiles parisinos con una pasarela abierta al público y maquillaje profesional incluido.
La idea es tentadora: democratizar el acceso, sacar la moda del reservado de la industria. Conviene, eso sí, no confundir accesibilidad con criterio. Ver un desfile en pantalla gigante con barra de labios gratis no equivale a entender la propuesta de un director creativo. Es, como mucho, empezar a asomarse al umbral.
El verdadero filtro
Al final, la pregunta no es si merece la pena seguir el streaming. Merece la pena, siempre que se distinga entre el ruido y las propuestas con sustancia. La temporada SS27 se juzgará de verdad dentro de seis meses, cuando esas prendas aterricen en tiendas o pasen al archivo. Ahí, en ese corte de cuentas, se verá quién propuso algo y quién fabricó un titular.
Mientras tanto: abre el streaming, sí, pero con ojo crítico. Que ver desfilar no es lo mismo que entender por qué desfilan.